Cueva El Gigante revela origen milenario del aguacate en Honduras

Cueva El Gigante revela origen milenario del aguacate en Honduras
Marcala, La Paz.- En las majestuosas montañas del occidente hondureño, se oculta una cueva que guarda secretos milenarios que están transformando el conocimiento sobre la alimentación ancestral de Centroamérica. Se trata de la cueva El Gigante, ubicada en el municipio de Marcala, un sitio arqueológico que hoy conecta el pasado con uno de los productos agrícolas más valiosos del presente: el aguacate.
La cueva El Gigante ha sido objeto de múltiples investigaciones científicas desde hace décadas, pero fue un reciente estudio liderado por la antropóloga estadounidense Katherine Thakar, en colaboración con el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), el que arrojó una revelación trascendental: el aguacate ha formado parte de la dieta humana en esta región desde hace más de 9,000 años.
Entre los hallazgos más impactantes destacan restos fósiles de aguacate, acompañados de herramientas de piedra, semillas, huesos de animales silvestres y fragmentos de maíz y frijoles, lo que evidencia una dieta diversificada y un conocimiento profundo del entorno natural desde tiempos prehispánicos.
Este fruto no solo era consumido regularmente, sino que tenía un valor simbólico, asociado a la fertilidad de la tierra, la continuidad de los cultivos y la supervivencia de las comunidades que habitaron estas tierras durante miles de años. Su preservación en la cueva demuestra una práctica de recolección y almacenamiento avanzada, lo que posiciona a El Gigante como un punto clave para entender los orígenes de la agricultura en Mesoamérica.
Gracias a su riqueza arqueológica y su estado de conservación, la cueva El Gigante fue incluida en la lista tentativa de Patrimonio Mundial de la UNESCO, destacando su valor científico, histórico y cultural a nivel internacional. El sitio se considera una “ventana al pasado profundo de la humanidad”, donde los arqueólogos pueden rastrear las raíces de la domesticación de plantas y la transición de sociedades nómadas a sedentarias.
Actualmente, Honduras exporta miles de toneladas de aguacate a mercados internacionales, y su consumo se ha vuelto tendencia en todo el mundo como un “superalimento”. Sin embargo, muy pocos saben que su vínculo con nuestra historia es milenario y que en una cueva silenciosa de Marcala comenzó esta relación entre el ser humano y el fruto verde que hoy nutre al mundo.
Esta conexión entre pasado y presente nos recuerda la importancia de preservar nuestros sitios arqueológicos, proteger nuestros ecosistemas agrícolas, y valorar la herencia cultural y natural que fortalece la identidad hondureña. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduTurismo.Com